Hoy Mi Vida en un Dulce cumple un año de vida. Me parece increíble lo rápido que ha pasado el tiempo, es que parece que fue ayer cuando sentada frente a la computadora pensaba si lo hacía o no lo hacía, si me mandaba o no a crear un blog, por alguna razón, tenía poco de miedo, pero de pronto tomé la decisión de sí, que ya era el momento empezar mi blog.


Venía siguiendo blogs de cocina desde hacía tiempo y siempre pensaba que sería lo máximo hacer uno, tener un lugar propio donde guardar mis recetas favoritas y compartirlas, claro, en ese momento pensaba en mi familia y mis amigos, la verdad nunca pensé ir más lejos, nunca pensé que personas que no conocía de pronto me leyeran, me escribieran comentarios, me felicitasen. Hoy estoy más que feliz por ello.


Eso sí, nunca imaginé la responsabilidad que es tener un blog, porque cuando llegas a tener seguidores pues te debes a ellos, hay que pensar en ellos cuando un escribe, hay que pensar en ellos cuando explicas cómo hacer una receta, hay que pensar en ellos cuando das consejos para que las cosas resulten bien.


Lo que me parece increíble es también cómo un blog te permite conocer gente, gente como uno que un día también se animó en escribir y compartir, algunas ya a un nivel súper profesional y otras, pues como yo, combinando el trabajo, el ser madre y el blog. Lo cierto es que aprendo mucho de cada una de ellas, y aprecio mucho que se tomen un tiempo conmigo, con sus comentarios me hacen sentir tan bien que me dan ánimos para seguir con esto.


Sé que tengo mucho, muchísimo por mejorar, sobre todo en las fotografías y eso es algo en lo que nunca pensé, al prinicpio pensaba que era pues parte del relleno de un post, pero no, luego me di cuenta de lo importante que resulta una buena fotografía. Sigo blogs donde las fotos de los platos son realmente maravillosas, yo no he logrado aún llegar a un nivel como ese. Lo que sí me queda claro es que no hay nada mejor que una fotografía tomada en el día, con luz natural, y ahí está básicamene mi problema, como trabajo en una oficina, por lo general cocino en las noches.


Pero creo que de eso se trata, de ir aprendiendo con el tiempo e ir mejorando poco a poco, como se dice por ahí «Roma no se construyó en un día».

Y como la vida de un blog se debe a sus lectores, a todos ustedes que me leen, mcuhas gracias por este magnífico año, se los agradezco desde el fondo de mi corazón.