La Focaccia sin Amasar con Queso es una opción fantástica para disfrutar de un pan italiano casero sin complicaciones.

Con una masa muy sencilla que fermenta lentamente en la refrigeradora, lograrás una miga suave, aireada y doradita, cubierta con queso derretido que conquistará a todos en casa. Anímate a prepararla…!!!
Hacer pan en casa puede parecer una tarea intimidante cuando pensamos en amasar durante mucho tiempo, pero esta focaccia demuestra que la paciencia hace todo el trabajo pesado. El secreto de su textura y sabor está en el reposo prolongado en frío. Al dejar descansar la masa en la refri durante toda la noche, los sabores se desarrollan de forma maravillosa y la miga se llena de esas burbujas tan características que tanto nos encantan.
Para esta versión quise darle un toque aún más sabroso agregando una combinación de queso mozzarella y queso parmesano. Ese paso no solo crea los icónicos hoyuelos de la focaccia, sino que permite que los quesos se integren en la masa y se doren de forma espectacular en el horno.
El paso a paso para preparar esta deliciosa Focaccia sin Amasar con Queso lo pueden ver en este video:
Y aquí tienen la receta completa para que la tengan a la mano:
Focaccia sin Amasar con Queso
Ingredientes:
- 530 g de agua
- 7 g de levadura seca
- 4 g de azúcar
- 20 g de aceite de oliva virgen extra (más cantidad adicional para el molde y la superficie)
- 600 g de harina sin preparar (sin agentes leudantes)
- 14 g de sal
- 150 g de queso mozzarella rallado
- 25 g de queso parmesano rallado
- Sal gruesa al gusto (opcional)
Preparación:
- En un tazón colocar el agua y disolver ahí la levadura seca y el azúcar.
- Agregar el aceite de oliva y mezclar brevemente para emulsionar.
- Incorporar la harina y la sal, integrando hasta que no queden rastros de la harina.
- Tapar el tazón y dejar descansar la masa durante 15 minutos.
- Humedecer la mano con agua, tomar un borde de la masa, estirar hacia arriba y plegar hacia el centro. Repetir este proceso 8 veces alrededor de la masa, levantarla, dejarla caer con suavidad, tapar y dejar reposar 5 minutos.
- Repetir la tanda de pliegues dos veces más con sus respectivos descansos de 5 minutos.
- Tapar el tazón y refrigerar por un mínimo de 12 horas (hasta 2 días).
- Aceitar generosamente el molde rectangular con aceite de oliva y vaciar la masa.
- Voltear la masa para impregnarla bien de aceite y acomodarla suavemente hacia los bordes del molde.
- Dejar leudar a temperatura ambiente, sin tapar, entre 2 y 4 horas hasta que duplique su volumen y se llene de burbujas.
- Precalentar el horno a 450°F/230°C.
- Una vez que la masa haya crecido, rociar un poco más de aceite de oliva por encima y distribuir el queso mozzarella y el queso parmesano.
- Humedecer los dedos con aceite y hundirlos en la masa para formar las cavidades características e integrar el queso.
- Opcionalmente, espolvorear un toque de sal gruesa en la superficie.
- Hornear durante 25 a 30 minutos, hasta notar que la superficie esté dorada y los bordes se hayan desprendido ligeramente del molde.
- Retirar del horno, dejar reposar 5 minutos, desmoldar sobre una rejilla y dejar enfriar completamente antes de cortar y servir.